Desayuno de trabajo 30-10-2019

“Regular el mercado cambiario no es un lecho de rosas pero constituye una condición indispensable para volver a poner las prioridades en orden: los dólares los necesitamos para poder producir y para pagar deudas. Al mismo tiempo, es naif pensar el bimonetarismo de la economía argentina puede resolverse a través de un conjunto de comunicaciones del BCRA. Tenemos que desplegar una estrategia integral, una política de estado, que nos permita empezar a construir un sendero de desdolarización paulatina de la economía”.

30 de octubre, 2019

Expositores: Pablo Nemiña y Mercedes Marcó del Pont.

 

El penúltimo desayuno del año en FIDE se realizó apenas tres días después del contundente éxito del Frente de Todos en la primera vuelta de las elecciones nacionales. Una vez conocidos los resultados, ya cerca de la medianoche, las autoridades del BCRA anunciaron un endurecimiento considerable de la regulación del mercado de cambios. Algo que debería haberse hecho hace tiempo. De alguna forma, el mercado de cambios ha sido el “territorio” de la batalla electoral. Allí se evidenciaron todas las tensiones.

A partir del 10 de diciembre las prioridades del nuevo gobierno serán muchas. Desde la atención de aquellos que se han quedado sin los ingresos necesarios para comer hasta la negociación en torno al inmenso endeudamiento contraído por el gobierno de la Alianza Cambiemos en su corta gestión. En este contexto, FIDE invitó al Dr. Pablo Nemiña, investigador del CONICET y profesor del Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Nemiña se ha especializado en el estudio de los organismos internacionales multilaterales, en particular del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin dudas, este será uno de los principales asuntos que el gobierno de Alberto Fernández deberá atender en el inicio de su gestión.  

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En la primera parte del desayuno, como es rutina, Mercedes Marcó del Pont realizó un repaso de la coyuntura económica. En la segunda parte del encuentro Pablo Nemiña expuso sobre las características del “nuevo” FMI, describió la relación entre el organismo y la región y planteó escenarios posibles en la agenda de vinculación con la Argentina. Una buena hoja de ruta para empezar a pensar esa instancia de diálogo y negociación imprescindible para el futuro de nuestro país.

“En este desayuno traje una sola filmina”, inició Mercedes Marcó del Pont, Presidenta de FIDE, “¿cuánto más podemos agregar a lo que ya hemos dicho respecto a los crueles resultados de esta nueva experiencia neoliberal?” agregó. “Quizás la buena noticia es que ha quedado claro que en una economía bi monetaria como la Argentina la única manera de tener una política monetaria autónoma y vinculada con los objetivos de crecimiento y generación de empleo es regulando la cuenta capital y el mercado cambiario”.  

“Dicho de otro modo, la única vía posible para reducir las estratosféricas tasas de interés que hoy tiene la Argentina es a través de regulaciones cambiarias que disminuyan al mínimo posible la transferencia de los pesos al mercado de los dólares”, dijo Marcó del Pont.

“Por supuesto, estas regulaciones están lejos de ser un lecho de rosas. Por este motivo es importante evitar ‘escupir al cielo’ y mofarnos de las dificultades que se presentan cuando se introducen regulaciones”, aseguró Marcó del Pont. “Por caso, el aumento de la brecha con la cotización ilegal y la operatoria espuria con bonos. Se trata de costos menores comparados con el impacto que un desmadre cambiario puede generar sobre la estabilidad general de la economía y el bienestar de su población”, acotó.

“La alternativa, según se viene discutiendo en la prensa, hubiese sido un desdoblamiento del mercado cambiario con una paridad comercial y otra financiera”, agregó Marcó del Pont. “No se trata de una idea novedosa. La Argentina ha tenido esquemas de este tipo en varias oportunidades. Algunas tuvieron mejores resultados que otras. Sin embargo, en mi opinión, un desdoblamiento del mercado en las condiciones actuales no agregaría ningún beneficio y, por el contrario, volvería a instalar la necesidad de gastar reservas en el mercado financiero”, dijo Marcó del Pont. “A esa realidad —porque no es cierto que uno pueda dejar correr libremente ese mercado— se suma la expectativa de una convergencia a la paridad más alta y, también, aparecen las presiones y los lobbies para pagar utilizando la paridad comercial y cobrar con la financiera”, agregó Marcó del Pont.

“Como ya he dicho en otras oportunidades, es naif pensar que la cuestión del bimonetarismo de la economía argentina (un proceso que viene en un in crescendo en las últimas seis o siete décadas) puede resolverse a través de un conjunto de comunicaciones del BCRA. Tenemos que desplegar una estrategia integral, una política de estado, que nos permita empezar a construir un sendero de desdolarización paulatina de la economía”, concluyó Marcó del Pont.  

En la segunda parte del desayuno intervino el Dr. Pablo Nemiña. Su presentación estuvo basada en un repaso de la evolución reciente del FMI y en la presentación de un par de escenarios en la vinculación con la Argentina.

“Luego de las fuertes asistencias de los 80 y los 90, el FMI ingresó en un periodo donde su rol fue disminuyendo. Sus intervenciones pasaron a ser en países muy pequeños y fundamentalmente a través de asistencias técnicas”, comenzó Nemiña. “Luego del impacto generado por la crisis argentina a inicios de este siglo, el FMI encaró un proceso de adaptación de sus reglas que tendió a disminuir la injerencia y el espectro de la condicionalidad asociada a sus programas de asistencia”, agregó Nemiña. “Sin embargo, en los últimos años se ha visto un nuevo incremento en el peso y el abanico de las condicionalidades exigidas por el organismo, fundamentalmente a través de las acciones previas requeridas en los programas. Esta mayor injerencia se nota en temas que están por fuera del expertise estricto del FMI como por ejemplo los sistemas de seguridad social y las políticas de transparencia o de lucha contra la corrupción”, explicó Nemiña.

“Los principales cambios en la matriz del FMI se refieren al grado de participación de los países que solicitan asistencia en el diseño de los programas (ownership) y en la idea según la cual los procesos de ajuste deben venir de la mano de una red de seguridad social (social safety nets) que permita morigera su impacto en la población más vulnerable”, agregó Nemiña. “La crisis del 2008 trajo aparejado un incremento del poder de fuego del FMI a través de un aumento de las cuotas. Esta modificación también supuso un aumento en la participación de los países en desarrollo (fundamentalmente China) y, por primera vez, también supuso aportes monetarios por parte de 4 países de la región (Brasil, Chile, México y Perú) a líneas de asistencia específicas del FMI. Esta serie de transformaciones deben ser tenidas en cuenta en las negociaciones a futuro. Son datos de la realidad que podrían ser utilizados”, completó Nemiña.

“Dicho de otro modo, la Argentina está en condiciones de disputar la interpretación de algunas cuestiones vistos los resultados negativos del programa firmado en junio de 2018” agregó Nemiña. “En particular, algunos temas como los controles de capitales, la política cambiaria, el rol del endeudamiento, el vínculo entre austeridad y crecimiento y la relación causal entre emisión e inflación, son buenos ejemplos donde nuestro país podría dar batalla”, explica Nemiña. “En el mismo sentido, y como bien dice un paper de Stiglizt y Guzmán, uno podría intentar argumentar que la población también constituye una parte afectada por el programa y, como tal, tiene derecho a poner algunos elementos en la mesa de discusión”, agrega Nemiña.

“En el corto plazo el nuevo gobierno también deberá demostrar que cumple con las condiciones establecidas en la reglamentación del FMI para países que entran en cesación de pagos o que tienen dificultades para asumir esos pagos en el cronograma establecido. Estas condiciones suponen iniciar un diálogo con los acreedores, generar información confiable y estar dispuesto a un feedback con los acreedores”, dijo Nemiña.

“En términos generales me parece que los escenarios que se pueden plantear son más bien de extremos. A modo de ejercicio, por supuesto, uno podría pensar en una escena más cooperativa o en una situación más complicada, de mayor grado de confrontación. En todos los casos la idea central debe seguir siendo que para poder pagar hay que crecer y que el crecimiento se funda en determinadas condiciones. El crecimiento, a su vez, debe garantizar mayores niveles de inclusión como es evidente en el marco que hoy se observa en la región”, concluyó Pablo Nemiña.  

Desayuno de trabajo 25-09-2019

“El Gobierno no fue gradualista, como dicen los economistas del mercado. La liberalización financiera y cambiaria fue brutal. El daño ya está hecho. Quizás el elemento positivo para rescatar es que hoy queda claro que la regulación del mercado cambiario es una condición indispensable para poder estabilizar, crecer y desarrollar la economía argentina”.
 
25 de septiembre, 2019
Expositores: Ariel Wilkis y Mercedes Marcó del Pont.


 
El panorama económico y político de la Argentina se modificó drásticamente luego del resultado de las PASO. No en el sentido en el que pretende instalar la discusión el Gobierno, donde la crisis es el producto del triunfo de la oposición, sino como resultado de la acumulación de desbalances muy importantes que han dejado a la economía en un estado crítico. El mercado de cambios ha sido el “territorio” de la batalla. Allí se concentran todas las tensiones. En este contexto, FIDE invitó al investigador y Decano del Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), Dr. Ariel Wilkis. Wilkis y Mariana Luzzi publicaron hace apenas algunas semanas un libro con un título sugerente: “El dólar: historia de una moneda argentina (1930-2019)”.


En la primera parte del desayuno, como es rutina, Mercedes Marcó del Pont realizó un repaso de la coyuntura económica. En la segunda mitad del encuentro Ariel Wilkis nos ayudó a entender el largo proceso histórico y social que explican el bimonetarismo de la economía argentina. Algunas claves de su análisis pueden ser el punto de partida de una política “de Estado” que permita superar esta encerrona.


“Finalmente hemos vuelto a la regulación del mercado cambiario. Lo lamentable es que esto ha sido el producto de una crisis terminal. El daño, innecesario e inmenso, ya fue infringido sobre la economía y la sociedad argentinas. Las consecuencias sobre la distribución del ingreso han sido brutales”, dijo la Presidenta de FIDE.


“La buena noticia —en esta coyuntura tan difícil— quizás sea que el tema del bimonetarismo y la necesidad imperiosa de regular el mercado cambiario se han instalado. Esto supone una recuperación para los bajísimos niveles de gobernabilidad que nos deja el gobierno de Macri”, agregó Marcó del Pont.


“La gobernabilidad del mercado cambiario es determinante para el control de la inflación”, aseguró Marcó del Pont. “El tipo de cambio ha sido el factor determinante de la aceleración inflacionaria en la Argentina. El impacto sobre la canasta básica de alimentos ha sido tan brutal que hoy tenemos problemas de acceso a los alimentos en una porción de la población”, acotó.


“La regulación del mercado cambiario que a regañadientes ha establecido el Gobierno viene después de un récord de fuga que, en los primeros ocho meses del año, ya supera los 20.000 millones de dólares. El mes de agosto es un récord en toda la serie histórica disponible”, dijo Marcó del Pont. “La regulación era indispensable y está dando resultados. Aun cuando los límites establecidos por el atesoramiento de las personas físicas sean francamente muy elevados”, agregó Marcó del Pont. “La mejor prueba de que los controles no son suficientes es que la tasa de interés no se ha podido reducir. La tasa de interés en los niveles que hoy vemos es absolutamente incompatible con el funcionamiento de la economía real. Al mismo tiempo, representa un costo fiscal enorme para el gobierno”, dijo Marcó del Pont.


“Aun con el riesgo que hoy representa la liquidez que está en plazos fijos  –y que podría irse al dólar—, es importante tener en cuenta que hoy el sistema financiero está sólido. Estabilizar el mercado cambiario también permite pensar en otra tasa de interés, estabilizar los depósitos y volver a la normal intermediación, donde el ahorro es el financiamiento para la inversión”, concluyó Marcó del Pont.
 
En la segunda parte del Desayuno intervino el Dr. Ariel Wilkis. Su presentación estuvo basada en los principales resultados de una investigación —realizada en coautoría con Mariana Luzzi— sobre el rol del dólar en la sociedad argentina y las claves sociológicas e históricas para su comprensión.


“El objetivo de nuestra investigación fue agregar una visión del fenómeno de la dolarización argentina desde una perspectiva sociológica”, comenzó Wilkis. “Provocativamente, nuestro libro se pregunta cómo fue que una moneda extranjera se convirtió en una moneda popular”, agregó.


“El dólar se popularizó a lo largo de un período muy largo de la historia argentina. El dólar es popular porque tiene una penetración muy profunda en la cultura cotidiana y política y, también, porque constituye el repertorio financiero de una parte creciente de la población, no solo de las elites”, explicó Wilkis. “El primer control de cambios se establece en 1931. Producto de la crisis internacional del ’30, muchos países desarrollaron políticas que les permitieran atemperar el efecto de la crisis mundial. Sin embargo, en aquel momento el dólar no era parte de la vida cotidiana de las y los argentinos. Solo las elites económicas vinculadas con el comercio exterior tenían acceso a esta moneda”, completó Wilkis.
“El hombre común, el hombre de a pie, empieza prestarle atención al mercado cambiario cuando el dólar empieza a tener un impacto mayor en la vida cotidiana. En aquel momento –en los ‘60—aparecen las figuras del especulador hormiga y el del curioso, que sin tener ni haber visto un dólar, se acerca a las pizarras de la city” agregó Wilkis. “Es justamente en ese momento que el dólar desborda el mercado cambiario y su cotización pasa a estar asociada con cuestiones de la vida cotidiana: el precio del lomo, un paquete turístico, una publicidad de electrodomésticos que ofrece vender sus productos a la paridad anterior. Aunque muy poca gente participaba en los años sesenta en el mercado cambiario, la cotización del dólar aparece como un barómetro”, explicó Wilkis.


“En los ‘70 las crisis bancarias hacen surgir nuevos actores en el mercado de cambios. Y al mismo tiempo se generaliza el uso del dólar en otros mercados como el inmobiliario, el del arte, los autos y, particularmente, en el mundo del fútbol”, agregó Wilkis.


“La hiperinflación del ‘89 y la llegada de la Convertibilidad constituyen otro punto de inflexión en esta curva de popularización del dólar. En los ‘90 se legaliza la utilización de la moneda extranjera. Más adelante, justamente en el quiebre de la Convertibilidad, la pérdida de los depósitos da lugar al “derecho” a tener dólares, a recuperar esos dólares que habían quedado en el sistema financiero. El derecho a participar en el mercado cambiario es justamente el centro de la propuesta electoral de Cambiemos. Y fue una propuesta con alto nivel de eficacia política”, dijo Wilkis.


“En términos generales me parece que es importante entender un par de cuestiones: en primer lugar, la centralidad del dólar no es una tragedia; se trata más bien de un proceso histórico-sociológico de largo plazo, no es parte de nuestro ADN, no fue siempre así y puede cambiar. En segundo lugar, para cambiar esta realidad vamos a tener que ofrecer una narrativa que sustituya ésta y que sea de largo plazo. Por último, el dólar desborda su mercado específico y por eso las soluciones no pueden provenir, únicamente, de la política cambiaria y monetaria a cargo del BCRA. Hay que desarrollar algo así como una política de Estado que nos permita articular distintas herramientas para superar esta situación”, explicó Wilkis.


“No se trata de un destino inexorable. El dólar es un instrumento que la sociedad usa para defenderse del Estado. Tenemos dólares para estar más allá de los quebrantos del Estado y del sistema financiero. Por eso la solución tiene que venir de la mano de un Estado que proteja, de la suma de un conjunto de políticas públicas que nos permitan superar estos quebrantos”, concluyó Ariel Wilkis.

Desayuno de trabajo 26-06-2019

Un proyecto nacional y popular tendrá que trabajar en el desmantelamiento de esta fenomenal maquinaria de financiarización que tiene a la economía real de rodillas. Esa operación supone una discusión ineludible respecto a la fuga”.
 
Expositores: Juan Tokatlian y Mercedes Marcó del Pont.


 
Preocupada por una correcta interpretación de las condiciones internacionales y regionales en las cuales se desenvolverá el gobierno que asuma funciones en diciembre de 2019, FIDE invitó a un académico argentino experto en relaciones internacionales, Juan Gabriel Tokatlian. En la primera parte del Desayuno se discutieron las novedades económicas, mientras que en la segunda parte se realizó un análisis sobre el estado de situación internacional y regional.
“La apuesta del Gobierno es planchar el dуlar hasta las elecciones, lograr una reducciуn en los niveles mensuales de inflaciуn (utilizando el tipo de cambio como ancla) y hacer referencia al rebote, que seguramente se observarб en los prуximos meses cuando las estadнsticas de la producciуn se comparen con los muy malos datos del segundo semestre del aсo pasado”, dijo Mercedes Marcó del Pont, Presidenta de FIDE.
“De acuerdo con nuestras proyecciones, la contracciуn del nivel de actividad para el aсo estarб en torno al 2%. Este aсo el Gobierno no parece estar en condiciones de utilizar la misma estrategia desplegada en el aсo 2017 durante las elecciones de medio tйrmino. La masa salarial estб muy comprometida, la inversiуn viene cayendo notablemente y el gasto pъblico estб encorsetado por la polнtica de dйficit cero acordada con el FMI”,
dijo Marcó del Pont.
“La estabilidad cambiaria, a su turno, no es otra cosa que el reflejo de la sъper tasa de interйs, mientras siguen acumulбndose las deudas… con el FMI, en dуlares que se fugan mes a mes y en el balance del BCRA como producto de los plazos fijos reinvertidos por los bancos en las famosas LELIQ”, explicó Marcó del Pont. “Los nъmeros indican con mucha claridad que la situaciуn no es sostenible”, acotó.
“Para tener una magnitud de los problemas que se acumulan, el dйficit en que va incurrir el BCRA como consecuencia de la colocaciуn de LELIQs ascenderб, de acuerdo con nuestras proyecciones, a casi el 5% del PIB”,
agregó Marcó del Pont. “A esta fenomenal transferencia de ingresos se le suman los 3,2% de los intereses del resto de la deuda pъblica”, explicó Marcó del Pont. “Un proyecto nacional y popular tendrб que trabajar en el desmantelamiento de esta fenomenal maquinaria de financiarizaciуn que tiene a la economнa real de rodillas”, agregó. “Discutir esta lуgica supone discutir la fuga, es decir, el proceso de atesoramiento de los propios argentinos”, dijo Marcó del Pont.
“El desafнo sigue siendo el problema de la acumulaciуn del excedente y la fuga, en un paнs que necesita desesperadamente transformar su estructura productiva para poder crecer y convertirse en una sociedad verdaderamente inclusiva”,
concluyó Marcó del Pont.


En la segunda parte del desayuno contamos con la presencia profesor en relaciones internacionales Juan Gabriel Tokatlian, sociуlogo doctor en Relaciones Internacionales de The John Hopkins University School de los Estados Unidos. Da clases en la Universidad Di Tella y ha escrito libros y diversos artнculos sobre las relaciones de poder a escala global.
“En mi opiniуn, el principal desafнo de la Argentina hoy es lograr un equilibrio entre el imperativo interno y la situaciуn internacional”,
comenzó Tokatlian. “En la esfera global la situaciуn bien puede caracterizarse como un sistema sobrecargado donde se estб produciendo un traspaso de poder, prestigio e influencia entre las grandes potencias. Estos procesos de transiciуn suelen ser conflictivos”, aclaró.
“El sistema internacional no estб sobrecargado ъnicamente como producto de la disputa entre las potencias, tambiйn existe una tensiуn muy importante vinculada con el proceso de globalizaciуn y el incremento de la desigualdad y la concentraciуn”,
agregó Tokatlian. “Por ъltimo, se agrega la crisis del multilateralismo; allн tambiйn se acumulan tensiones. En conjunto, estamos frente a un sistema de relaciones internacionales sobrecargado, con muchas tensiones y, lamentablemente, esta sobrecarga va a tener un efecto sobre las democracias”, completó Tokatlian.
“En el espacio regional se observa una doble dependencia, producto de un aumento en la divergencia entre los paнses y tambiйn como producto de un aumento en la debilidad estratйgica de la regiуn. La divergencia entre los paнses se observa en la poca profundidad y perspectiva de los diferentes acuerdos entre paнses en la regiуn: MERCOSUR, UNASUR, ALBA, CELAC, entre otros. No tenemos objetivos claros, no hemos logrado acuerdos duraderos y tampoco es un problema reciente, digamos, producto del giro a la derecha que se observa en la regiуn. La disparidad y divergencia tambiйn fue notoria durante los gobiernos progresistas”,
agregó.
De acuerdo con Tokatlian, el debilitamiento de Amйrica Latina se observa en varios indicadores: en la participaciуn de la regiуn en la ONU, en las exportaciones regionales sobre el total mundial y en la cantidad de patentes, para nombrar algunos de ellos. “El peso especнfico de la regiуn ha disminuido. Por lo tanto, dependemos mбs de los EE.UU. y de China, y estas dos potencias estбn en tensiуn”
explicó Tokatlian.
“En esta escena sobrecargada de conflictos creo que la Argentina puede tomar posiciуn en favor de la estabilidad, actuar consistente y creнblemente. Defender la democracia, la paz, no es poca cosa en un escenario de tensiones crecientes”,
concluyó Juan Tokatlian.

Desayuno de trabajo 30-05-2019

Desayuno 30 de mayo, 2019

Expositores: Martín Rodríguez y Mercedes Marcó del Pont.

 

“Como la sombra al cuerpo, el fenómeno de la fuga de capitales en la Argentina explica la dinámica del endeudamiento. La restricción externa sigue siendo el principal condicionante, tanto por su efecto desestabilizador de corto plazo como por el drenaje de excedente imprescindible para sostener un proceso de crecimiento de largo plazo”.

Atravesados por el año electoral, los desayunos de FIDE vienen estando dedicados al análisis conjunto de la coyuntura económica y la situación política argentina. Lanzada la fórmula opositora Fernández – Fernández, el mapa electoral va tomando forma en un entorno nacional, regional e internacional plagado de desafíos.
“La restricción externa sigue siendo el principal condicionante para el despliegue de un nuevo proceso de crecimiento y desarrollo”, dijo Mercedes Marcó del Pont, Presidenta de FIDE. “Los números del mercado cambiario de los primeros cuatro meses del año siguen indicando una situación de extrema vulnerabilidad. La fuga sigue siendo el principal factor explicativo de la demanda de dólares, en segundo lugar aparece la deuda y en tercer lugar las importaciones, reducidas como producto de la contracción en el nivel de actividad”, afirmó.
“La estabilidad cambiaria de las últimas semanas es producto de los desembolsos del FMI. Hacia adelante la pregunta es si el apoyo del FMI será suficiente para llegar hasta octubre”, explicó Marcó del Pont. “Si se acelera la dinámica de la fuga los dólares no alcanzan, ¿aparecerá otro tipo de apoyo financiero de los Estados Unidos?”, se interrogó.
“Más allá del derrotero que nos deparen los próximos meses, me gustaría llamar la atención sobre los problemas estructurales de la economía argentina”, agregó Marcó del Pont. “El próximo gobierno estará obligado a realizar una lectura correcta de las condiciones de posibilidad de un nuevo proyecto económico y social”, explicó Marcó del Pont. “El contexto internacional es adverso, la región tampoco tracciona, el contrato ciudadano solo será funcional si logramos identificar correctamente a los actores sociales y sentarlos a la mesa”, agregó Marcó del Pont. “Para tener alguna oportunidad duradera de poner la economía en pie es indispensable lograr un compromiso por el lado de la acumulación, de la inversión productiva. De lo contrario, la recuperación del consumo sin contraparte nos llevará otra vez al estrangulamiento externo”, dijo Marcó del Pont.
La combinación supone un programa de estabilización y un programa de reindustrialización. Para ello será necesario un compromiso denodado de la inversión. “El desafío sigue siendo el problema de la acumulación del excedente y la fuga; en un país que necesita desesperadamente transformar su estructura productiva para convertirse en una sociedad verdaderamente inclusiva, es una cuestión que hay que abordar”, concluyó Marcó del Pont.
 
En la segunda parte del Desayuno contamos con la presencia del periodista y escritor Martín Rodríguez. Rodríguez escribe. Lo hace de distintas formas (incluyendo la poesía) y en distintos (y muy prestigiosos) medios: Revista Anfibia, Panamá, Le Monde Diplomatique, entre otros. Lo caracteriza su visión aguda y una particular creatividad para caracterizar la realidad política argentina como si fueran fotos, postales, que todos y todas puedan entender.
“Como alguna vez escribí, el macrismo llegó al poder para devolverlo. Y esa devolución (que puede verse en forma concreta en el alivio fiscal campo, en el desguace de la ley de medios y en el resurgimiento de Comodoro Py) desestabilizó la autoridad presidencial, en un país presidencialista”, comenzó Rodríguez. “Esta maniobra vino acompañada de una cierta sociología o forma de comunicación según la cual nos gobiernan poderosos que aparecen como débiles”, aclaró.
“Una de las principales propuestas de este gobierno de poderosos débiles fue volver al mundo. Volver a ser normales, que, de acuerdo con la visión del macrismo, es volver al mundo”, agregó Rodríguez. “Justo volvieron al mundo cuando el mundo ya no estaba: el macrismo volvió a un mundo que le falló”, completó Rodríguez.
“Sin embargo, me parece interesante reflexionar sobre la idea de la normalidad, de lo normal. Me animo a decir que la normalidad en la Argentina es poder construir un país de clase media. Un país de clase media es, por definición, un país extremadamente complejo, un país donde manda el consumo y donde también se ahorra en dólares”, agregó Rodríguez.
De acuerdo con Rodríguez, el pueblo macrista nace en el 2008, en el conflicto con el campo. “Macri es hijo de la crisis del 2001 y en el 2008 a las clases medias de CABA se le suma la zona núcleo”. “Estamos en una coyuntura política que puede tener como resultado el fracaso de Macri en las elecciones. Sin embargo, eso no quiere decir que su modelo esté acabado. Un proyecto para minorías con un relato según el cual en la Argentina solo unos pocos millones trabajan y pagan (muchos) impuestos, mientras que la mayoría vive del Estado. Esta y otras simplificaciones tienen un enclave fuerte en la sociedad argentina” explicó Rodríguez.
“Hacia adelante, pensando en lo que hay que construir, mi propuesta es romper el espejo de la grieta”, dijo Rodríguez. “Tenemos que buscar nuevos acuerdos y hacer política. También tenemos que estar en condiciones de contener e incorporar fragmentos, elementos de la crítica al peronismo. Para ganar hay que volver a humanizar la política”, concluyó Martín Rodríguez.

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