Desayuno de trabajo 18-03-2018

Perspectivas de la Economía Argentina

Expositores: Carlos Bianco y Mercedes Marcó del Pont.

El desayuno de inicio del ciclo 2018 estuvo dedicado al análisis de la coyuntura macroeconómica argentina y a la evaluación del impacto de un eventual acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea.


En el inicio del encuentro Mercedes Marcó del Pont, presidenta de FIDE, se refirió a la evolución de las principales variables económicas. En su opinión, los cambios estructurales más importantes planteados por el actual Gobierno se refieren al efecto combinado de la apertura de la cuenta capital, la desregulación financiera y la apertura comercial que están engendrando condiciones de crisis externa. Junto con el endeudamiento externo, el desfinanciamiento de la seguridad social y la presión por firmar acuerdos de libre comercio constituyen otras transformaciones estructurales que pueden condicionar seriamente las posibilidades del desarrollo.


“Aun cuando parezca un lugar común, existe una gran coincidencia entre la política económica de Macri y la desenvuelta bajo el gobierno de Carlos Menem. La liberalización de la cuenta capital, la desregulación financiera y la apertura comercial constituyen ejes centrales de los regímenes neoliberales”, expresó Marcó del Pont. Para el año 2018, las dos principales variables explicativas del crecimiento de la economía argentina durante el 2017 —consumo e inversión pública— están en duda: “Con una estimación de la inflación anual que ya está en torno al 21% y un techo al incremento del salario en torno al 15%, se cristaliza una situación de reducción del salario real con efectos negativos sobre el consumo. En el mismo sentido, la inversión pública —que durante el segundo semestre del año pasado dinamizó la actividad económica— viene desacelerándose a pasos de gigante”.


Sin embargo, el talón de Aquiles de la política económica del Gobierno para Marcó del Pont se encuentra en la dinámica del sector externo: “El problema no es el déficit fiscal, como dice una y otra vez la ortodoxia. La parte substancial del déficit fiscal está expresada en pesos. El problema lo tenemos con los dólares”. “El Gobierno hizo una mala evaluación del contexto internacional y del impacto de esas condiciones sobre la realidad nacional”, afirmó. A su vez, consideró que el déficit (creciente) de la cuenta corriente, conjuntamente con el aumento sostenido del fenómeno del atesoramiento de los propios argentinos, “solo es financiable con un volumen creciente de fondos en moneda extranjera, en un mundo donde el dinero barato se terminó”.


Luego fue el turno de Carlos Bianco. Su presentación estuvo centrada en los antecedentes del acuerdo de libre comercio que se negocia entre el bloque Mercosur y la Unión Europea y el impacto de una eventual firma de ese texto sobre el entramado productivo argentino. “Se han hecho evaluaciones del impacto de este tratado sobre la estructura productiva argentina. Los resultados son muy negativos. Lo sabe el oficialismo y también lo sabe el sector empresario”, sostuvo. Bianco explicó que, para el Gobierno, “las ventajas del acuerdo son de índole político-ideológica: con la firma de este texto las autoridades nacionales y los intereses que ellas representan se garantizan un chaleco de fuerza para una estrategia de desarrollo de las fuerzas productivas nacionales”. Asimismo, destacó que un acuerdo de libre comercio entre dos regiones tan dispares necesariamente implicaría que el bloque más desarrollado otorgue más beneficios que su contraparte. “Aquí está sucediendo exactamente lo contrario: la UE ha ido paulatinamente ampliando sus condiciones mientras que el bloque Mercosur ha ido dejando caer sus requerimientos”, explicó Bianco.


En términos generales, lo que indican los ejercicios de impacto disponibles es un incremento en la primarización de las exportaciones del Mercosur, como consecuencia de una sustitución de bienes industriales que actualmente se comercia intra bloque y que, a partir de la firma de este acuerdo, serían reemplazadas por bienes industriales de origen europeo. “Pero aún en los casos donde el Mercosur tiene las famosas ventajas naturales, el efecto del acuerdo no es del todo satisfactorio, porque la UE establece cuotas para estos sectores que son muy bajas, vistas en la perspectiva de la historia de las negociaciones entre ambas regiones”. A su vez, Bianco caracterizó la negociación como una escena penosa donde los intereses nacionales no están siendo defendidos. “Luego de una eventual firma del acuerdo, resta de todas formas la aprobación parlamentaria por parte de ambos bloques. Allí se pondrán en juego poderosos lobbies vinculados con el sector agrícola en la UE y con otros sectores que pueden perjudicar aún más las posibilidades ciertas de un incremento de las exportaciones por parte de los países del Mercosur”, concluyó Bianco.

Fide

Fundación de Investigaciones
para el Desarrollo

Seguinos en

Facebook

Domicilio

  • Reconquista 962 - 2º Piso
  • CP C1003ABT
  • Ciudad Autónoma de Buenos Aires
  • República Argentina
  • 4313 - 9494 / 4313 - 5137
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.