INFORME ECONÓMICO MENSUAL

Si desea suscribirse a este informe o adquirir el mismo, llámenos 4313 - 9494 / 4313 - 5137 o escríbanos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Informe del mes de febrero de 2019

(Tiempo estimado: 2 - 3 minutos)

Sumario

La tranquilidad cambiaria del verano resulta difícil de interpretar sin su contracara en términos de agravamiento del proceso recesivo y de regresividad distributiva. Los últimos datos oficiales dan cuenta de una fuerte caída del PIB (7,5%) en noviembre del año pasado. El deterioro en todos los indicadores de la economía real pone de manifiesto la inconsistencia entre las posibilidades de que la economía ingrese en un sendero sostenible de crecimiento (y generación de empleo digno) y el severo programa de ajuste monetario y fiscal que emergió de la revisión del acuerdo con el FMI en septiembre del año pasado.

Se verifica un conjunto de condiciones que circunstancialmente generan un mercado de cambios sobre-ofertado. La persistencia de elevados rendimientos en dólares para las colocaciones en pesos redujo temporariamente la dolarización de carteras de los “inversores” locales, al tiempo que estimuló la desdolarización de excedentes de empresas y personas, motivada no sólo con fines especulativos sino también para cubrir sus necesidades de liquidez frente a las adversas condiciones crediticias. La reducción del riesgo cambiario a corto plazo se apoya, a su turno, en el fortalecimiento de las reservas internacionales originado en los importantes desembolsos del FMI, que entre septiembre de 2018 y marzo de este año ascenderían a 24.100 millones de dólares. Este escenario se vio favorecido, además, por una menor volatilidad en los mercados internacionales.

En los últimos años el tipo de cambio en la Argentina ha pasado a estar esencialmente determinado por las fuerzas del mercado financiero. En efecto, en un contexto caracterizado por el desmantelamiento de las regulaciones cambiarias y de la cuenta capital, el rol del dólar como activo financiero pasó a predominar como fuente de demanda. En 2018, la dolarización bruta de ahorros ascendió a 57.000 millones de dólares y lideró como variable explicativa de la fuerte devaluación del peso. En la presente etapa, asimismo, la desvalorización del dólar está esencialmente asociada al menor apetito por ese activo por parte de los inversores locales.

En este contexto, la conducción económica ha continuado achicando su capacidad de maniobra para administrar el mercado cambiario. La apreciación del peso ocurrida durante el primer mes del año expresa los menores grados de libertad del BCRA como consecuencia de los límites acordados con el FMI, tanto en términos de variación de la base monetaria como de sus intervenciones para comprar o vender dólares. Los cincuenta millones diarios que puede adquirir se han revelado insuficientes, en las actuales condiciones de reactivación de la operatoria de carry trade, para evitar que el tipo de cambio se despegue de la banda inferior de la zona de “no intervención”.

Es evidente que en un escenario de dolarización creciente de carteras como el que previsiblemente despuntará finalizado el verano, las dosis acordadas para que el BCRA venda dólares tampoco resultarán suficientes para administrar el mercado. La revisión de esos límites aparece como una condición de borde para garantizar la tranquilidad cambiaria en la etapa pre electoral. Sería prematuro, sin embargo, plantear que, aún con mayores grados de libertad para intervenir en el mercado, el BCRA estará en condiciones de conjurar una nueva oleada devaluatoria.

Fide

Fundación de Investigaciones
para el Desarrollo

Seguinos en

Facebook

Domicilio

  • Reconquista 962 - 2º Piso
  • CP C1003ABT
  • Ciudad Autónoma de Buenos Aires
  • República Argentina
  • 4313 - 9494 / 4313 - 5137
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.